Hace un tiempo les comenté que atisbo la vida desde el faro “Punta Ángeles” en algún lugar del Pacífico, más específicamente, Valparaíso. Valparaíso de Neruda, tierra de poetas, travesías de Rubén Darío, dieron ha este puerto la magia que todavía tiene. Desde lo alto, tapizado de casas de colores, ropa tendida y ascensores donde su madera de soporte cruje los silencios y las maravillas de los turistas, nos presentan un puerto que está abandonado y con muchos problemas de infraestructura. Sin embargo, lo seguimos amando, porque produce un magnetismo que vuelca los sentidos en sueños y nos traslada a la época de los libertadores de América, que con la ayuda de Lord Cochrane y tantos otros insignes marinos ingleses fueron dando vida y ruta a la “perla del pacífico”. Cuantos marinos desertaron de sus navíos, buscando mejor destino. Jóvenes de dieciocho años que forjaron una nueva vida, arriba en los cerros haciendo patria en tierra extranjera. Hoy día si nos encumbramos en unos de los cerros, sólo encontramos las ruinas y fantasmas de los bravos marineros que hicieron fortuna y fueron a nuevas ciudades, que les ofrecían más prosperidad. Conozco de cerca el caso de un joven marinero hijo de mi amigo, Alfred Henderson. Su hijo Thomas Henderson viajó en barco desde Liverpool hasta Valparaíso. Thomas era originario de Gateshead en el Condado de Tyne & Wear(noreste de Inglaterra). Thomas, era rubio, alto, ojos azules y físico atlético. Desde que llegó a Valparaíso, Thomas sucumbió a la belleza del puerto. Trabajo como fotógrafo para matrimonios de la colonia Inglesa residente. Hizo de barman en clubes nocturnos y, así, ahorrando se instaló con su compañía naviera, que empezó en una vieja oficina en la calle Esmeralda, donde la tierra y el polvo eran su compañía diaria. Fue agente naviero por un largo tiempo y en diez años amasó su fortuna. Se casó con una joven de descendencia española y tuvieron una hija: Beatriz. Thomas emprendedor y arriesgado, no quedó tranquilo con su hazaña naviera para embarcarse en otra empresa: Minas de plata en Potosí, Bolivia. Al ir a inspeccionar una de las minas, que compraría con otro socio, se subió a un carro de tren que llevaba municiones para la mina; sin saber por causa alguna, el vagón explotó, dejando a Thomas esparcido por las tierras de Potosí. Al otro lado, en Valparaíso, su señora Ester y su hija Beatríz, recibían la triste noticia del fallecimiento de Thomas. Buscando en los anales de Gateshed pude encontrar que Thomas nació el mismo año de un trágico acontecimiento que destruyó casi toda la ciudad: un incendio

El misterio de Thomas es haber sido perseguido por el fuego.

¿Habrían fuerzas del más allá que lo destinaron a tan duro camino?