Tengo bastantes años mirando a los navegantes pasar, mi latitud es 33°01′12″ sur para que les cuento de mi longitud; lo que les puedo decir es que es weste y mi altura es de 18 metros; según me cuentan fue un Escocés de buena voluntad que me descubrió, como grandes inventores y pioneros en muchas cosas, han hecho de mi vida una historia maravillosa. He visto tanta gente desembarcar, piratas, muchos han dejado hundidos sus esperanzas y codicia en la bahía y, al final de cuenta, se han asentado en los cerros aledaños que me rodean. Tengo una vista infinita; cómo infinita mi alma que atisba cualquier problema y resuena la sirena de las pesadillas, que mis amigos marineros o aficionados puedan quedar barados. Mi alcance luminoso es estelar: 32 millas náuticas. Creo que he visto muchas cosas desde mi nacimiento en 1837, y más si estoy a 60 metros sobre el nivel del mar.

Pero no sólo de mar y aventuras; navíos yo vivo. No, están muy equivocados, porque con el tiempo me irán conociendo que mi radar está conectado estrechamente con todos los problemas que veo más en altamar. Los mismo visitantes, que son muchos, y me vienen a ver casi todos los días; y les voy a contar que me dejan un poco aturdido con su vocabulario: ¡Y qué vocabulario usa la gente hoy en día! Bueno pero eso no es asunto mió. Se lo dejo a la Real Academia de la Lengua. Lo que sí les voy a contar es que estoy impresionado de la cantidad de turistas que visten una ropas muy extrañas y todos se ven iguales. Usan unas poleras largas, siempre con una caricatura en el medio y unos pantalones que no son pantalones; están cortados más arriba de la rodilla y generalmente vienen a desnudar sus feas pantorrillas con unas zapatillas de tamaño estratoférico llenas de luces, números, nombres de no sé qué futbolista, tenista o golfista. Bueno al final, me tendrán por un tiempo para que les cuente las historias que este viejo ha retenido en su ojo magnético. Les puedo asegurar que todas mis críticas y comentarios son inofensivos para el ser humano. Mi faro está para resguardarlos como lo he venido haciendo por años. Lo que quiero es el bien de los habitantes y mi faro está a vuestro servicio. Me tendrán para conversarles un poco de la crisis económica, de el desplome de las bolsas mundiales, de las elecciones en USA, de mi serie favorita “Ugly Betty”, y otra que me encanta: “Damages” ¿La han visto?, yo la encuentra muy buena y Glenn Close es una artista insuperable. Se han fijado de las bonitas camisas que usa; puede que Karl Lagerfeld le pida el dato dónde comprarlas. ¡Ven, no estoy tan alejado del mundo, puede que distante, pero no indolente a lo que pasa! Lo último, me gusta mucho la tecnología: yo tengo un “blackberry” que me trajo un marino amigo: -No le cuenten a nadie- pero parece que no es de muy buena ley. Hasta pronto y que tengan buen día.