Como el tiempo en el espacio,

vuelves a encontrarlo;

sin razón te vas alejando,

lo que el viento a llevado.

Que la bravura del océano transmita

a la intuición; corazón de coral,

crustáceo a la mar.

Pasarán las gaviotas dibujando tu

pasado. Ignorado el triste;

abrigando el desarraigo.

Antenas recubriendo las ondas para

no escuchar, lo que tu alma detesta.

Alegría queriendo entrar,

manifiesto agudo en la plaza mayor

rincón armónico, sabrosas frutillas

fineza de la vida.

No cuelgues la sinfonía de vida,

que en la vía no te priva y si te

olvida.

Deja los recelos: cofre entreabierto.

Arrincona los rencores; la

calle te olvide de los desamores.

Café expreso: mirada a los que no ven,

razón elocuente, lanzando sonrisas al paso

del residente. Residente de la mesa a tu lado,

quiere una palabra para paliar su desgano.

¿Has probado?, la sonrisa es la vida,

que siempre abre paso y no hace

preguntas que no has deseado.

Abrigemos nuestra espalda por las avenidas

de la esperanza; flores al encuentro, refulgente

pintura, eco de la hermosura.